Dinosaurios, capitalismo, teorías del caos e hiperexcesos.

El otro día propuse mirar con una amiga la última película de Jurassic World. Hacía unos meses que había visto la película y recordaba que me había gustado mucho no en términos de calidad de ficción sino porque intuí que había una especie de juego en el discurso de la película. La consideraba una metanarración y le propusé verla a ver si le sucedía lo mismo que me pasó a mi. Coincidió conmigo y estuvimos hablando un rato sobre lo que pasaba. Aquí va un resumen algo caótico de algunos de los temas que tratamos:

Tras cerrar el famoso parque que nació en los 90’s, un multimilloranario había decidido abrir el parque de nuevo, pero esta vez sería diferente: Las nuevas tecnologías así como el desarrollo de la industría militar y de defensa había permitido por fín construir un parque más seguro que permitía crear todo un parque temático realmente espectacular sin amenazar la seguridad de los visitantes. El nuevo parque es mucho más grande, mucho más espectacular y mucho más terrorífico que el anterior. Lo mismo que sucede exactamente con los dinosaurios. Los nuevos ingenieros genéticos han conseguido crear nuevas especies para hacerlos más grandes, con más dientes, más espectaculares y sorprendentes. Los niños se han actumbrado al T-Rex, para ellos ya es como ver un elefante grande… De hecho, fabrican un dinosaurio tan, tan, tan TODO, que resulta ser un monstruo que acaba liberándose de su jaula y sigue la ardua taréa de matar a todo aquello que se cruza en su camino. Las atracciones se han vuelto contra los visitantes.

Creo encontrar en esta retórica de la espectacularidad, de la grandeza, de la superación de todo límite, de lo hiper (en términos de Lipovetsky) una propia crítica a la película, al mundo de los blockbuster y a la propia sociedad capitalista. En efecto, el parque (que podemos entender como una representación de un micromundo) acaba derruyéndose por los excesos que comete su propia dinámica.

En la primera película el parque era una idea realmente alucinante y peligrosa pero no se desbarata por su propia dinámica, son los fallos humanos (la avaricia y el egoismo del hombre que tráfica con los fetos de dinosaurios) los que acaban haciendo que todo se arruine. Además, en esta primera versión del mundo jurásico encontramos también la puesta en escena de la teoría del caos que explica el dandy-matemático experto en sistemas complejos. La teoría del caos aplicada al parque demuestra que nuestros intentos de controlar una realidad compleja que se antoja además imprevisible debido a la distancia y a la falta de conocimientos reales de la vida de los dinosaurios (así como los peligros que entraña jugar a ser Dios) son también una influencia importante del film. No obstante, como antes decía, son circunstancias alienas al parque las que lo acaban arruinando.

Volviendo a la última película nos damos cuenta que lo que sucede en esta es totalmente opuesto al planteamiento de la primera. Como decíamos, en Jurassic World, los excesos del propio parque por la buscada hiper-espectacularidad son las que acaban volviendo todo en contra del parque. Sin embargo, este es también el propio exceso de la película (aunque podríamos hablar perfectamente de blockbuster en general), la búsqueda de una mayor espectacularidad es también el objetivo de la narración en sí. En efecto, los niños y adultos de hoy también se han acostumbrado a ver al T-Rex en pantalla, y buscamos con cada nueva película que nos impresionen cada vez más y de una manera más espectacular. Los acostumbrados al T-Rex no sólo son los personajes ficticios de la película, ¡somos nosotros los espectadores! Entonces podríamos decir que la película admite la propia crítica que establece la narración de aquello que sucede en el parque.

De una teoría del caos en el que lo imprevisible acaba siendo el comportamiento humano a un parque cuya verdadera dinámica es la autodestrucción.

Por último, y esto os lo dejo pensar a vosotros ¿No es acaso todo esto una propia reflexión sobre el estado de la cuestión del capitalismo? ¿Es el indominus Rex la metáfora de un capitalismo salvaje que nos quiere deborar? ¿El director pensó en todo esto?

Salut!

 

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5 comentarios en “Dinosaurios, capitalismo, teorías del caos e hiperexcesos.”

  1. Hola Víctor,

    Pues la verdad es que no he visto ninguna de las dos películas. También debo confesar que los dinosaurios no son ni santo de mi devoción ni de mi interés 🙂

    Sin embargo, las preguntas que planteas me parecen interesantes. Estableces una metáfora entre el dinosaurio y el capitalismo salvaje, con la que coincido. Si nos detenemos por un momento a reflexionar, veremos que el capitalismo es el gran mal de nuestro tiempo. Es el factor clave, que domina a todos, incluidos los gobiernos y los medios de comunicación, que se someten a él sin ningún tipo de pudor y se erigen como sus más acérrimos defensores, probablemente mediante previo pago de un buen fajo de billetes. Creo además que el capitalismo oscurece y resta credibilidad a los sistemas supuestamente democráticos que avala.

    Saludos,

    Susana

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    1. Hola Susana, maratón de respuestas entre ayer y hoy jaja

      Mi interés por los dinosaurios es también insignificante más allá del mito que Jurassic Park puso en mi cabeza de niño.

      La verdad es que el interés de las pelis en cuanto a ficciones es muy bajo, son blockbusters bastante simplones. No obstante, hay cositas que son interesantes, a veces este tipo de películas te enseñan (si tienes los ojos bien abiertos) a entender cosas que no puedes ver en el cine de autor.

      Te las recomiendo, cómprate palomitas, mirala con unx amigx, preparad el ácido y comentais. Así procedo yo hahaha

      Saludos!

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  2. “Prepara el ácido”, dice! XDDD

    Muy interesante el punto de vista. Creo, sin embargo, Víctor, que eres demasiado generoso otorgándole un metasentido a unas películas hechas con el prisma único del blockbusterismo. Siempre es divertido meterle una mirada inteligente i “al sesgo” de los productos culturales, pero no creo que esa fuera la intención de los creadores, ni por asomo.

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    1. Ai, me refería a preparar una especie de lengua viperina o cantidades de mala leche! No, no, en estados lisérgicos no se pueden ver o disfrutar pelis!! Yo no soy nada de eso.

      Mi compañera me dijo que buscó entrevistas del director y que efectivamente era su intención! Parece ser que hacertamos de pleno (o en parte). En esta entrevista está a punto de decirlo: https://www.youtube.com/watch?v=VHeztWf0YUU

      (Sobreinterpretación por mi parte fingiendo oir lo que quiero oir)

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