Las caras Juan, grábales las caras.

img_ipardo_20180503-073324_imagenes_lv_otras_fuentes_actualidad_304232226_76077037_864x486-kpNB--656x369@LaVanguardia-Web

Quizás hacía mucho tiempo desde la última vez que la opinión pública había sido tan rotundamente aplastante respecto a un tema de tal calado público. Por los medios que frecuento (intento que sean variados, siempre es interesante ver que se piensa, que se interpreta desde el otro lado de la trinchera) he observado una completa unanimidad por el rechazo a la sentencia de ‘la manada’. Siempre que pasa esto, no se vosotros, pero a mí me recorre un escalofrío: ¡aquellas personas con las que raramente estoy de acuerdo de repente piensan igual que yo!

En mi opinión, y aquí no seré controvertido, la sentencia no es justa y debería haberse condenado a ‘la manada’ por violación.

Sin embargo, estuve en desacuerdo con el hecho de compartir sus caras antes de cualquier tipo de condena. La protesta y la indignación por la violación de esta pobre chica creo que respondía más a una espiral de odio (‘shitstorm’ se le llama hoy en día) que a una verdadera causa ética o a un afán de debate público sobre el asunto.  La urgencia de la comunicación y la necesidad de generar información y tránsito de datos creo que pesan más que cualquier consideración de contenido sobre él mismo. El compartir sus caras en base a las migajas que hasta entonces los medios de comunicación nos dejaban testar me parece insuficiente e irreflexivo para establecer una afirmación tan rotunda como condenarles por violación. Es cierto que tenemos el testimonio de una chica que dice haber sido violada, y debería ser suficiente según las estadísticas que nos dicen que las denuncias falsas son ínfimas, insignificantes. Pero creo que, en todo caso, la prudencia (no la del PP, la aristotélica) debe primar antes que cualquier tipo de apedreamiento público. Estoy orgulloso de todos aquellos que salieron a protestar por la condena, y yo, en mi humilde y atareada existencia, pude pasarme un rato por una concentración. Pero, igualmente, deberíamos considerar por un momento esa pequeña posibilidad (al menos cuando apenas sabemos nada sobre lo sucedido). Sé que en los casos de violación puede resultar obvio lo que sucedió y que puedo sonar reaccionario, pero me dan miedo este tipo de reacciones en cualquier otro tipo de suceso y que se generalicen. El resquicio de la presunción de inocencia si no es respetado puede convertirse en una caza de brujas, dejando a los jueces con las manos atadas y convertir a la democracia en un juego de títeres. Pan y circo, ¿no? Aprovecho para condenar al juez que deseaba dejarles en libertad. Quizás estoy siendo contradictorio.

También, me gustaría constatar la ridícula espectacularización que los medios de comunicación han hecho de los miembros de ‘la manada’. En algunos de los videos a los que he tenido acceso se ven montajes en los que se les ve bailando de manera socarrona durante los san fermines, mientras suena una música terrible y aparecen sus mensajes de WhatsApp que parece que preveían una violación ya concertada. Esta especie de demonización de los miembros de la manada la considero peligrosa por reaccionaria si queremos entender la naturaleza de lo que paso aquella noche. A mi parecer, los miembros de la manada no son unos malhechores, unos villanos o unos locos abyectos que tenían planeada la violación, como si fueran unos ‘serial rapers’. Creo ver en ellos el perfecto estereotipo de la mediocridad masculina, unos sujetos que representan perfectamente la ‘normalidad’ de aquello que denominamos como patriarcado. Estos miserables no querían violar a una chica, la violaron porque lo que ellos entienden como sexualidad es profundamente violento y degradante. La cultura de la violación esta insertada en nuestra educación sexual (sería un buen tema hablar sobre los imaginarios que crea el porno mainstream…) Estos chicos no esperaron a su víctima en un garaje o en un bosque, la abordaron violentamente y la violaron. La manada intimidó profundamente a la chica pensando que la cortejaban y veían placer donde solo había dolor y sufrimiento. Es más, considero que esta violación está al alcance de cualquier hombre ‘normal’ y que plantearla como un hecho demoníaco no ayuda a resolver al problema sino a ennegrecerlo. Entender que esta violación es fruto de una ‘normalidad masculina’ es esencial, bajo mi punto de vista, para comprender las dinámicas y las estructuras sexuales que nos mueven.

Aunque estoy en desacuerdo con la condena, no puedo estar más en desacuerdo con los que piden más años de prisión para ‘la manada’, como si la cárcel hubiera sido en algún momento un mecanismo de reinserción y no un centro de castigo de lo más fútil. Estos chicos irán a prisión pensando que no violaron a la chica, cumplirán su condena (sean los años que sean) y saldrán a la calle pensando que no la violaron. La cárcel no ayudara a entender lo que hicieron, si acaso, acrecentará su misoginia, y repetirán acciones similares con sus futuras parejas o cualquier otra mujer. Sospecho que saben que la violaron pero debe estar oculto en la zona más inaccesible de su conciencia, entonces, creo que un centro de rehabilitación sería lo adecuado para encender una luz en sus mentes (quizás la cárcel viene acompañada de algún programa de reinserción de este tipo, lo desconozco). Si de algo podría servir a esta sociedad la condena de la manada sería para que en un tiempo ellos hicieran declaraciones públicas pidiendo perdón a la víctima y reconocieran la violación.

Si los medios de comunicación han demonizado a ‘la manada’ no es por una especie de solidaridad feminista, sino más bien porque es más fácil jugar al maniqueísmo que reconocer los problemas estructurales que tenemos como sociedad machista, de la misma manera que es más fácil hablar de radicalismo islámico que de minorías segregadas en barrios marginales, o de ‘turismofobia’ antes que de gentrificación.

 

8 comentarios en “Las caras Juan, grábales las caras.”

  1. Me gusta tu argumento. No lo acabo de compartir en algunos aspectos, sin embargo. En todo caso, mi comentario no iba por ahí sino por preguntarte por la alternativa. ¿Cómo deben tratar los medios a los agresores?

    Me gusta

    1. Muy buena pregunta Marc!
      Primero de todo sé que he desarrollado un argumento no muy popular, me gusta jugar un poquito a la contra para generar debate porque realmente tengo miedo de las ordas que se generan cuando un caso adquiere relevancia mediática. Este es uno delícado, lo sé…
      Sobre tu pregunta, creo que un poco más de seriedad periodística podría ayudar, no conozco bien el oficio de periodista pero creo que al menos todos en este país compartismo cuales son sus excesos. Creo que podría ser un primer paso dejar de jugar a extremismos que no buscan explicar nada, solo estereotipar.

      ¿Y tú tienes alguna medida? Apunto haha

      Le gusta a 1 persona

      1. Escribiste: “Primero de todo sé que he desarrollado un argumento no muy popular, me gusta jugar un poquito a la contra para generar debate porque realmente tengo miedo de las ordas que se generan cuando un caso adquiere relevancia mediática.”

        Uy! Pero es que esa es la gracia, no? 😀 Además, sólo faltaría que no se pudiera opinar diferente, incluso en temas difíciles (o particularmente en ellos)!.

        No tengo clara la respuesta a cómo deberían tratar a los agresores. Imagino que la clave, en mi caso, estaría en la correcta elección de las palabras, en no usar eufemismos, particularmente en hechos relacionados con lacras como la violencia machista.

        Me gusta

  2. Hola Víctor,

    Respeto, por supuesto, tu exposición, aunque en algunos puntos no la comparto en absoluto. Que la violación no fuera planificada está, en mi opinión, fuera de toda discusión, dado los mensajes explícitos que se compartieron antes y los antecedentes de estos tipos, acusados con anterioridad de drogar a chicas para violarlas y abusar de ellas, como se ha pocido ver en algunas grabaciones realizadas por ellos mismos que se han expuesto en los medios. Sencillamente, en esta ocasión, volvieron a utilizar su “modus operandi”. No creo para nada que fuera algo casual. Es posible que ellos no reconozcan nunca que fue una violación, pero no creo que justificarles por sus estructuras mentales patriarcales y machistas sea de gran ayuda. Estoy segura que ellos sabes que no actuaron bien, otra cosa es que no sean capaces de reconocerlo. La culpa es de las mujeres, que son unas putas y no tienen otra cosa que hacer que andar buscando “machos” que las penetren en grupo. Seguramente esa sea su justificación.

    Si piensas que la cárcel no es la solución, ¿qué hacemos entonces? Los soltamos a los dos días, que eso es lo que va a pasar al fin y al cabo. Rehabilitados no van a estar, tanto si pasan 3 años como 10 entre rejas. La única cosa buena que veo, es que al menos, mientras están encerrados, no perpetrarán más violaciones. Ese es el único consuelo que, desgraciadamente, nos queda a las mujeres.

    Sobre el “castigo” o ensañamiento de los medios hacia los agresores. Pues, ¿qué quieres que te diga? Pena no me dan. Al igual que ellos no mostraron pena alguna cuando violaron a la chica. Si nos basamos en la premisa que expones, acerca de su “no rehabilitación”, como mínimo que las mujeres sepamos quiénes son esos brutos, por nuestra propia seguridad. Porqué con esta sentecia lo que queda patente es lo desprotegidas que estamos las mujeres, que aun haciendo el esfuerzo de denunciar una violación, se nos sigue tildando de “provocadoras” o “putas” en los sectores más machistas, donde la “cultura de la violación” sigue en pleno auge.

    Creo que focalizas demasiado en estos delicuentes, pero ¿qué hay de la víctima? En el supuesto de que no hubiera habido violación y la relación hubiera sido consentida, ¿crees que una chica iba a denunciar algo así siendo falso, exponiéndose a la humillación pública y a la vergüenza, por entretenimiento o por fastidiar a la manada? Lo único que me resta decir es: Yo sí te creo, hermana.

    Saludos,

    Susana

    Me gusta

    1. Hola Susana, gracias por tu comentario, pero creo que no se ha entendido bien la postura que defiendo.

      Quizás respecto al tema de la planificación estaremos menos de acuerdo. Yo no niego que pudiera ser planificada, es una posibilidad, pero es tan especulativa como la mia. Desafortunadamente vengo de un contexto en el que la cultura de la violación está (estaba) en mi dia a dia. Hacer bromas sobre violaciones o deckr cosas del tipo:’yo a esta la violaba’ son usuales y penosas, pero no puede servir para ver una causalidad directa. Esto me hizo comprender que la violación (en muchos casos) no es nunca un resultado anómalo, sino una consecuencia, una línea que cualquier hombre, repito cualquiera, puede cruzar.

      Esto no supone justificar o despenalizar la violación, lo que planteo es atacarla a la raíz. De hecho, si hablamos de cultura de la violación hablamos, claro, de una serie de ideas, pero también de unas prácticas, actitudes, comportamientos sociales, etc. Para mi esto es fundamental, no critico a los medio porque me de pena la manada (que va! Me daba miedo que se interpretara así) sino porque considero que demonizar a este grupo solo ayuda a generar la idea que los violadores son unos locos fuera de todo tipo de regla social, cuando en realidad son los que siguen la normalidad: la cultura de la violación. Creo que Despentes estaría de acuerdo conmigo.

      Propongo atacar esta normalidad, no justificarla!

      De ahi que considere que la carcel es un instrumento fallido (si lees la carta que hace poco publicó el guardia civil de la manada se puede corroborar). Evidentemente no propogo dejarles en libertad, sino internarlos en centros de rehabilitación, quizás así algún dia entiendan algo. (De hecho soy opuesto a la cárcel en cualquier tipo de pena).

      Respecto a tu último parrafo parece que has entendido que considero que no hay violación cuando desde el principio digo que la acusación de violación ya es justificación suficiente para detenerlos. La violación existe y yo también la creo.

      Precisamente esto es lo que busco combatir, no jugar al maniqueismo e ir a matizar, a ser rigurosos. No entiendo como has podido sacar la conclusión de que acuso a la victima. No hablo de ella porque no hace falta, porque ella no es el problema, y nunca las mujeres lo han sido, el problema siempre lo han sido los hombres, por eso hablo de la manada.

      Estoy escribiendo desde el movil y no se si me dejo algo. Espero haberte aclarado (si acaso, matizado) mi postura.

      Saludos!

      Me gusta

      1. Hola Víctor,

        Sí, no te preocupes, has matizado tu postura. Sigo sin estar de acuerdo con algunas de las cosas que dices. Me alarma bastante esta frase: “la violación (en muchos casos) no es nunca un resultado anómalo, sino una consecuencia, una línea que cualquier hombre, repito cualquiera, puede cruzar.” Si las mujeres tenemos que ver a cualquier hombre como un posible violador, porque es una línea, que según tú, cualquiera puede cruzar, apaga y vámonos. Me pregunto qué tiene que pasar para que un hombre, cualquiera, un jefe, un amigo, un conocido… cruce esa línea. Yo sí creo que es un resultado anómalo por diversas causas, que no voy a entrar a determinar ahora, pero entre las que se encuentran las estructuras mentales propias del patriarcado. Por suerte, existen muchos hombres que han dejado de ser complices de esa cultura machista.

        Respecto a la cárcel, en eso sí estoy de acuerdo contigo. No creo que sea rehabilitadora, pero ni para los violadores ni para ningún otro tipo de delincuente. El sistema está montado así y es poco probable que los gobiernos destinen grandes cantidades presupuestarias para impulsar medidas rehabilitadoras. Así que mal nos pese, la cárcel es el castigo a día de hoy. No creo que por el hecho de no tener función rehabilitadora debe dejar de cumplirse. Yo no tengo la culpa si no existen programas rehabilitadores, ni la víctima, ni los propios presos… La educación juega aquí un importante papel. Educar en la igualdad y romper la tradición de la cultura machista, esa es la clave para las futuras generaciones.

        No he llegado a la conclusión de que acuses a la víctima, sino que de tus palabras se destila cierta justificación a los violadores y omites en todo momento a la víctima. No estoy de acuerdo contigo, no hablar de ella, omitir su sufrimiento, el escarnio público al que se ve sometida porque esos grupos de machistas radicales han publicado sus datos, mientras se les da protagonismo a los ultrajadores, no me parece una buena manera de plantear el problema. Insisto, no es buena idea ignorar a la víctima, que al fin y al cabo es la perjudicada en esta historia.

        Sin embargo, entiendo que sobre este asunto tan polémico existen multitud de matices totalmente respetables pero no coincidentes, como es el caso.

        Saludos,

        Susana

        Le gusta a 1 persona

      2. Si, es cierto que la frase “la violación (en muchos casos) no es nunca un resultado anómalo, sino una consecuencia, una línea que cualquier hombre, repito cualquiera, puede cruzar.” es bastante dura. Pero creo que es la consecuencia radical de pensar que tenemos (y bien cierto que es así) una cultura de la violación. No es cierto que todos los hombres sean capaces de asaltar a una chica y forzarla a tener sexo, mediante golpes y peligro de muerte, eso es verdad que no es así. Lo que me refiero es que cualquier hombre es susceptible de ‘ir un poco más allá’ de lo consentido, de entender un ‘no’ como un ‘si’. Me refiero más a tipos de situaciones (violaciones también claro) en las que la relación sexual comienzado siendo mutua y al final acaba siendo solo cosa del hombre. Y que por ello la reflexión tiene que girar en cuanto a los hombres, no tengo nada que decir respecto a la víctima. No quise nunca justificar la conducta, sino más bien encontrar un patrón, aunque entiendo que según se mire puede dar esa impresión. Es un tipo de reflexión que nunca podría entrar en la televisión, ¿No crees?

        En cuanto a la víctima, tienes razón que he omitido el acaso al que ella se vió sometida por los medios o la publicación de datos, etc. No ha sido voluntario, es lamentable y también forma parte de la cultura de la violación. De todas maneras, mi reflexión iba vertida sobre los hombres, porque yo entro en ese cajón social (aunque nunca me he sentido muy seguro de que significaba eso), y más que una reflexión sobre la manada en sí, lo que pretendía era hacer una revisión de la masculinidad.

        Gracias por tus comentarios, me has ayudado a pensar. Tenemos puntos de vista un poco diferentes, pero lo importante es que estamos de acuerdo en lo principal.

        Saludos 😉

        Le gusta a 1 persona

  3. Hola de nuevo, Víctor

    Bien, me alegro que hayas matizado algo más tu postura. Sigo sin estar de acuerdo en algunos puntos pero entiendo lo que quieres decir. Y cómo bien dices, lo importante es coincidir en lo básico, que es una condena justa para los violadores, respeto y comprensión para la víctima y un cambio en las estructuras sociales patriarcales. No es aceptable que a estas alturas de siglo, las mujeres nos veamos aun obligadas a reivindicar nuestros derechos más básicos.

    Saludos! 🙂

    Susana

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s